domingo, 19 de octubre de 2008

Comunicado de la Representació n Estudiantil ante el Consejo Superior Universitario, Consejo Académico (pregrado) y Consejo de Sede Bogotá.

Comunicado de la Representació n Estudiantil ante el Consejo Superior Universitario, Consejo Académico (pregrado) y Consejo de Sede Bogotá. (Todos por la nacho)
1) La representació n estudiantil denuncia y rechaza la estrategia de estigmatizació n y señalamiento que desde el gobierno nacional se ha urdido contra del movimiento estudiantil y sus organizaciones, quienes desde el año 2005 han retomado de manera contundente las dinámicas de movilización en defensa de la Universidad Pública y en contra de las diferentes políticas de privatización impuestas con el auspicio cómplice de los diferentes rectores de turno. La estrategia de estigmatizació n evidenciada en las declaraciones irresponsables emitidas por medios de información masiva y funcionarios públicos encabeza del presidente de la República cada vez que los estudiantes universitarios se movilizan en defensa de sus derechos, las denuncias descontextualizadas de la senadora Gina Parody del mes de septiembre o las temerarias declaraciones de la directora del DAS en contra de organizaciones estudiantiles, tiene como objetivo legitimar múltiples acciones de represión y amedrentamiento dirigidas hacia el estudiantado colombiano y sus organizaciones.

2) Esta estrategia de estigmatizació n profundiza la grave crisis humanitaria vivida por el movimiento universitario, agudizada en la Universidad Nacional desde 2005, año a partir del cual se han presentado múltiples amenazas a nombre de grupos paramilitares, dirigidas en contra de profesores, trabajadores, procesos organizativos estudiantiles y representantes estudiantiles. Los hechos han sido denunciados pública y permanentemente y la situación es considerada de tal gravedad al punto que fue detallada en un informe de riesgo emitido por el Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo. Dicho informe demostró el grave riesgo que corre la comunidad universitaria y formuló varias recomendaciones en materia de derechos humanos que hasta el día de hoy han sido completamente ignoradas y sistemáticamente incumplidas por parte de la administració n, agudizando así la problemática de derechos humanos en la Universidad Nacional, tal y como ha ocurrido con las constantes amenazas por parte de las AUC que se han presentado en la sede Bogotá en contra de la representació n estudiantil y diversos activistas en las últimas semanas.

3) La representació n estudiantil rechaza la presencia de agentes de la policía encubiertos y armados la interior del campus de la Universidad, tal como quedó demostrado el día jueves 9 de octubre en la inauguración del edificio de "Ciencia y Tecnología", cuando agentes del Servicio de Inteligencia de la Policía SIPOL, grabaron y tomaron fotos a estudiantes que se encontraban protestando por la presencia de Carlos Sarmiento Angulo en el campus de la UN. Los agentes se infiltraron en la manifestación y al ser cuestionados por las fotos que tomaban se presentaron como estudiantes; agredieron físicamente a una estudiante al solicitarles que se identificaran y amedrantaron a quienes estaban presentes al comprobarse que se encontraban fuertemente armados. Ante la gravedad de los hechos los estudiantes solicitaron la presencia de la Defensoría del Pueblo y la Secretaría de Gobierno, como garantes para evitar que el altercado pasara a mayores. Las dos entidades públicas se hicieron cargo de los sujetos en cuestión, dejando constancia de las reales circunstancias bajo las cuales ocurrieron los hechos, que nada tienen que ver con la presencia de estudiantes encapuchados que supuestamente retuvieron a escoltas de seguridad del Señor Sarmiento Angulo, versión falsamente divulgada por los medios de información. Lo que ocurrió el jueves 9 de octubre es una muestra más de las acciones de intimidación y construcción de montajes que buscan deslegitimar y afectar al movimiento estudiantil, los cuales posteriormente sean fácil e irresponsablemente utilizados para amedrentar y propiciar acciones en contra de la integridad y vida de los activistas estudiantiles.

4) La presencia intimidatoria y con fines de inteligencia de los agentes de la SIPOL, así como su actitud irresponsable en el porte y uso de armas de fuego al interior del campus pudo terminar en tragedia, hecho que no parece preocupar ni al rector Moisés Wasserman ni al vicerrector de la Sede Fernando Montenegro, quién presuroso y de manera que parecería inexplicable, convocó una rueda de prensa para señalar a los estudiantes, amenazando con procesos internos, y a defender a los agentes encubiertos de la SIPOL. En ningún momento el vicerrector censuró el hecho de que la policía se encontrara al interior de la Universidad de civil, armada, realizando tareas encubiertas que atentan contra el estudiantado, así como tampoco denunció que la noche en que ocurrieron los hechos la policía retuvo arbitrariamente a 7 estudiantes de la Universidad Nacional en inmediaciones del campus, uno de ellos encañonado y presionado para declarar en contra de otros estudiantes. Es claro con esta actitud que la integridad de los estudiantes de la Universidad Nacional no hace parte de las prioridades del señor vicerector Fernando Montenegro ni del Rector Moisés Wasserman -quién no dedicó ni una sola línea de su comunicado del 10 de octubre a hechos tan graves que colocan en peligro a la Comunidad Universitaria- y que para ellos es mas censurable dos pintas en una pared de la Universidad que el hecho de que varios estudiantes de la misma hubieran podido perder la vida debido la presencia de agentes de la policía al interior del campus.

5) La representació n estudiantil exige por parte del rector y del vicerrector de la sede Bogotá una explicación, así como un pronunciamiento frente a los hechos que vaya más allá del descontento por las acciones de protesta, precisamente porque situaciones como está demuestran el estado de persecución e intimidación que hoy vive el movimiento estudiantil y se convierten en caldo de cultivo para el accionar impune de quienes quieren silenciar y acallar las voces disidentes.

Bogotá, 14 de octubre de 2008.
para mas informacion visite
www.representantes. unal.edu. co

DENUNCIA PUBLICA

“NO SOMOS NI TERRORISTAS NI GUERILLEROS

SOMOS ESTUDIANTES CONSCIENTES, CRITICOS Y ORGANIZADOS”

La Federación de Estudiantes de Agronomía de Colombia FEAC y el Comité de Estudiantes de la Facultad de Ingeniería CEING denunciamos ante la opinión pública nacional e internacional, las organizaciones sociales y defensoras de los Derechos Humanos, la defensoría del pueblo de Cundinamarca y demás organismos competentes del Estado, cuerpos diplomáticos, comunidad Universitaria y otros: Sobre los señalamientos, amenazas, calumnias, procesos judiciales y hasta allanamientos de la oficina de los estudiantes que se vienen presentando de manera sistemática desde el año 2007, contra las organizaciones estudiantiles de la Universidad de Cundinamarca, sede Fusagasugá Cundinamarca Colombia. Acciones ejercidas por diferentes actores; directivas de la Universidad de Cundinamarca; policía nacional y fuerzas oscuras.

HECHOS

El día jueves 9 de Octubre a través de un correo electrónico con nombre alumnosudec. com@hotmail. com y firmado como GRUPO DE ALUMNOS UNIVERSIDAD DE CUNDINAMARCA; se dio a conocer un comunicado en donde se señala a las organizaciones estudiantiles de nuestra Universidad de Cundinamarca, específicamente al Comité de Estudiantes de Ingeniería (CEING) y a la Federación de Estudiantes de Agronomía de Colombia (FEAC) de apoyar logísticamente los enfrentamientos ocurridos el día 8 de Octubre en las instalaciones de la UDEC entre un grupo de encapuchados y la policía de Fusagasugá.
En este correo se señala de manera planificada e intencional al grupo de estudiantes encapuchados como pertenecientes a la guerrilla de las FARC y después se nombra a la FEAC y a CEING como colaboradores de los hechos; haciendo un indirecto relacionamiento y buscando señalar que nuestras organizaciones son colaboradoras de dicho grupo. Además se amenaza a las dos organizaciones con la frase textual “Los estamos vigilando ojalá y no den papaya porque van a saber lo que significa apoyar a los malos”.
Estos hechos de señalamiento y amenaza en la Universidad de Cundinamarca se relacionan con la campaña de estigmatizació n y criminalizació n de la protesta estudiantil que se viene ejerciendo a nivel nacional, desde el gobierno, directivas universitarias y grupos paramilitares; con la cual se pretende relacionar a todas las organizaciones estudiantiles que nos oponemos a la política de seguridad democrática y a las nefastas políticas del gobierno en contra de la educación publica, señalando a las organizaciones de ser parte de la guerrilla, poniendo en un riesgo inminente la integridad de los estudiantes y buscando deslegitimar la digna y valiosa labor que cumplimos las organizaciones estudiantiles en la defensa de la Universidad pública y en la construcción de una sociedad democrática y justa.

¡POR LO ANTERIOR RECHAZAMOS ENFÁTICAMENTE LOS SEÑALAMIENTOS HECHOS, ACLARANDO QUE NO SOMOS NI TERRORISTAS, NI GUERRILLEROS; SOMOS ESTUDIANTES CONSCIENTES, CRÍTICOS Y ORGANIZADOS!

Exigimos a los organismos competentes del estado Colombiano y de la Universidad: Se investigue la procedencia de dicho correo y se garanticen los derechos de todos los estudiantes tanto de la Universidad como de las organizaciones mencionadas, así como la libre expresión y la protesta pacífica.

Solicitamos a las organizaciones sociales y organismos defensores de los Derechos Humanos: pronunciarse y estar atentos sobre la ocurrencia de más hechos contra la organización estudiantil y sus integrantes.

Atentamente:



Federación de Estudiantes de Agronomía de Colombia FEAC

Comité de Estudiantes de Ingeniería CEING


viernes, 12 de septiembre de 2008

Criminalizar la protesta y el inconformismo para "securitizar" la Universidad Pública

En Bogotá y en la Universidad Pública, todo indica que el régimen quiere controlar y disciplinar espacios que no considera suficientemente seguros, desconfiando de las alcaldías no totalmente uribizadas y de las administraciones universitarias independientes.

Artículo de Frank Molano Camargo, docente de la Licenciatura en educación básica con énfasis en Ciencias Sociales de la Universidad Distrital “Francisco José de Caldas”, a raíz de las denuncias sobre presencia de grupos guerrilleros en universidades del país.



Una nueva campaña de ruido y miedo se ha puesto en marcha contra la Universidad Pública. El miércoles 9 de septiembre la senadora del partido de la “U”, Gina Parody dio a conocer, a través de los grandes medios de comunicación, una serie de videos (alrededor de 31 y colgados en You Tube, según el periódico El Tiempo) que se convierten en la más clara prueba, en el archivo y pieza clave que demuestra que la universidad pública no debe existir, que la libertad y la democracia no son compatibles con la seguridad, en fin, que la democracia amenaza la seguridad. Tanto la senadora como los noticieros se encargaron repetir el trillado argumento que la guerrilla se está tomando la Universidad Pública, en este caso la Universidad Distrital “sin que nadie tome medidas para evitar que esto se lleve a cabo" (El Tiempo, 9 de septiembre, versión electrónica), insinuando que las directivas encabezadas por el rector de la Universidad Distrital, Doctor Carlos Ossa Escobar, son complacientes con tan “amenazante situación”.

Es evidente que la derecha colombiana, empotrada en la dirección del Estado está interesada en soslayar las causas que originan la conflictividad, los movimientos sociales y la protesta social. Esto está ocurriendo con el tratamiento que el Estado y los grandes medios de comunicación hacen de las protestas realizadas por el movimiento indígena, el movimiento sindical, el movimiento campesino, las comunidades desplazadas y por su puesto el movimiento universitario.

La lógica que acompaña esta tendencia es la criminalizació n, como patologizació n de los comportamientos disidentes existentes en la sociedad, la apelación al tratamiento de indeseables y la justificación de las medidas de terrorismo estatal y paraestatal para frenar la inconformidad. La criminalizació n se genera en medio de campañas de opinión pública con las que se estigmatiza a los sujetos que se quiere reprimir. Este discurso de la criminalizació n es el que produce eventos como los falsos positivos en los que aparecen campesinos asesinados por la “fuerza pública”, uniformados como guerrilleros; los mensajes de la propaganda gubernamental para señalar a los indígenas y campesinos como “criminales y terroristas” por cultivar la “mata que mata” la coca, desconociendo que estas comunidades ante la negativa de reforma agraria, se han visto obligados a cultivar la coca, o lo hacen con fines medicinales y rituales milenarios; en los señalamientos del vicepresidente Santos que insinúa, ante el fallo que encontró responsable al ejército colombiano por el asesinato de tres dirigentes sindicales en Arauca, que es legítimo matar colombianos, si se tiene indicios de sus relaciones con la insurgencia; la persecución racista-derechista contra todo acto y palabra de Piedad Córdoba, por ejemplo el uso (hoy al parecer prohibido) de los conceptos de Subversión y Rebeldía del recientemente fallecido sociólogo Orlando Fals Borda; aún más, del aberrante espectáculo del ESMAD agrediendo desplazados, por el hecho de ocupar y protestar pacíficamente en uno de los íconos de la elite capitalina: el parque de la 93. Patéticamente mientras los medios mostraban la brutalidad policial, decían que estaban protegiendo a los niños de los abusos de sus “desalmados padres”.

En Bogotá y en la Universidad Pública, todo indica que el régimen quiere controlar y disciplinar espacios que no considera suficientemente seguros, desconfiando de las alcaldías no totalmente uribizadas y de las administraciones universitarias independientes. Estamos pasando de la criminalizació n a la política de “Securitizació n”. La securitizació n es la “inscripción de temas en la agenda de seguridad como consecuencia de la incapacidad o (falta de) voluntad política de abordarlos dentro de los marcos políticos y jurídicos normales” . Se trata de la ampliación del concepto y la agenda de seguridad a aspectos que deben ser abordados en el ámbito de lo político, económico, social y ambiental. Está demostrado que el auge de las políticas de “securitizació n” no resuelve los conflictos sociales, sino que los aumenta al promover como contrapartida la proscripción de la posibilidad de disentir, impider el acceso de las personas al goce de sus derechos civiles y políticos, así como, a los derechos sociales económicos y culturales.

En el caso de la Universidad Pública, es claro el proyecto hegemónico: criminalizar, securitizar y mercantilizar. La alarma generada por la senadora uribista Gina Parody y por los grandes medios masivos de intoxicación, hace parte de una campaña orquestada desde años atrás para dar al traste con la idea de autonomía universitaria, pieza clave de un Estado de Derecho. El mensaje es transparente, a la problemática de la Universidad Pública, en este caso a la Universidad Distrital se le debe dar un tratamiento exclusivamente o preferencialmente policial.

Ya en otro documento analicé como el modelo que busca reemplazar la universidad pública está siendo impulsado por dos fuerzas complementarias: el mercado y la “seguridad democrática”. Y como este modelo se articula desde tres dispositivos de desmonte de la universidad pública que operan como instrumentos y lógicas de ordenamiento y producción de una manera distinta de ser y hacer en la universidad. Tales dispositivos son:

Criminalizació n: tratamiento del universitario disidente como enemigo interno, como “otro” peligroso La disidencia se entiende como infiltración externa “que provoca en el organismo social un tumor, un cáncer, que debe ser extirpado, es decir, eliminado, suprimido, aniquilado”. Se asume como campo enemigo el espacio universitario y como enemigos internos a los universitarios.

Despolitizació n: espacios y tiempos universitarios gestionados “eficiente” y tecnocráticamente

Con la transferencia de las lógicas de la universidad privada a la dinámica de lo público, con el argumento de que la tarea básica y única del sistema universitario es aportar a la formación de recursos profesionales que incidan en el desarrollo económico nacional.

La despolitizació n del espacio universitario y su reemplazo por la eficiencia, reduce la relación social del estudiar al esencialismo instrumental de “recibir clase”. Por eso se perciben como contrarias a la universidad las posturas críticas, los murales, las asambleas, mítines, las marchas.

Mercantilizació n: el sistema universitario se convierte en un servicio comercializable

Un primer elemento de la mercantilizació n es la reorientación de la financiación del sistema público universitario, la “Visión 2019” de Uribe Vélez afirma que la universidad pública es “financiada atendiendo a criterios históricos, que son insensibles al desempeño de las instituciones, a su grado de eficiencia, a la pertinencia de sus programas, a los resultados de la acreditación o a cualquier otro factor que pudiera inducir a las universidades a mejorar su desempeño. Este financiamiento inercial (con un aumento automático del gasto de año a año, de acuerdo con lo dispuesto en la ley 30 de 1992) hace que el estado entregue recursos pero no tenga control sobre ellos” . Esto es justificado con el argumento que el sistema de financiación favorece la inequidad: los estratos altos van a las instituciones oficiales y los bajos a las instituciones privadas.

Un segundo elemento de la mercantilizació n es la creación de un mercado educativo que atienda a las necesidades del empresariado (los grupos monopólicos criollos y multinacionales) . La educación superior debe ofrecer programas “como respuesta directa a las necesidades del sector productivo”, estructurando los currículos por competencias en los programas técnicos y tecnológicos.

A estos tres dispositivos, se le debe sumar la política de “Securitizació n”, en el sentido planteado con anterioridad.

Ante esta arremetida, volvemos a insistir junto al movimiento social por la defensa de la universidad pública, que el reto es la defensa de la existencia de la universidad como espacio social construido como público, democrático, laico, pluralista, abierto al pensamiento universal y a los otros saberes, una universidad que propugne por nuevos modelos en la gestión, la academia, la investigación, la relación con la sociedad y el mundo, como postura capaz de confrontar la mercantilizació n y con la exigencia al estado y a las directivas universitarias del respeto a la vida, a la libertad de pensamiento y a la libertad de organización y movilización.



Frank Molano Camargo

(Texto enviado por FEAC a lista CONCLAEA)

Congreso Nacional de Estudiantes de Agronomía y Ciencias afines de Colombia (CONEAC)

Fusagasuga, Cundinamarca, Colombia, Latino America.

Señores:
Estudiantes, Campesinos, Trabajadores, Indígenas y Organizaciones Sociales Fraternal saludo:


Anualmente la FEDERACIÓN DE ESTUDIANTES DE AGRONOMÍA DE COLOMBIA (FEAC), tiene un espacio de gran convocatoria y encuentro académico, político y cultural entre estudiantes de la Ciencias Agrarias del país, el cual es el Congreso Nacional de Estudiantes de Agronomía y Ciencias afines de Colombia (CONEAC) ; los objetivos principales de este Congreso se basan en la integración de los estudiantes de las Ciencias Agrarias del país, el desarrollo de temáticas y metodologías acordes a la coyuntura nacional tales como la agroecología, la situación actual del sector agropecuario, la actualidad de los programas académicos, entre otros.

La UNIVERSIDAD DE CUNDINAMARCA y LA FEDERACIÓN DE ESTUDIANTES DE AGRONOMÍA DE COLOMBIA (FEAC), los invita a participar del VII Congreso Nacional de Estudiantes de Agronomía y Ciencias Afines de Colombia (CONEAC), el cual se llevará a cabo del 20 al 27 Septiembre del presente año, en las instalaciones de la Universidad de Cundinamarca (sede Fusagasuga).
Temáticas a desarrollar:
La cuestión Agraria en Colombia;
Realidad Agraria y Soberanía Alimentaria;
Agroecológia;
Organización y Movimiento Estudiantil;
Educación Popular;

El costo de la inscripción para participar del Congreso es de 50 Dollares, para estudiantes y profesionales, este valor cubre gasto de alimentación, hospedaje, transporte interno, materiales de trabajo, memorias y certificado.
Información y contactos: Sandra Restrepo Teléfono: (310) 316 3840, Ivonne Florez Teléfono: (315) 838 5643

FEDERACION DE ESTUDIANTES DE AGRONOMIA Y CIENCIAS AFINES DE COLOMBIA
Feac_colombia@yahoo.es
Feac_cundinamarca@yahoo.es

UNIVERSIDAD DE CUNDINAMARCA
Diagonal 18 N° 20 – 29 Fusagasugá, cundinamarca
www.unicundi.edu.co